La biblioteca de mi padre por Jorge Luis Borges.

La biblioteca de mi padre ha sido el acontecimiento capital de mi vida. Ahí, por obra de la voz de mi padre, me fue revelada esa cosa misteriosa, la poesía; ahí me fueron revelados los mapas, las ilustraciones, más preciosas para mí que las letras de molde. Conocí a Grimm, a Lewis Carroll y a las virtualmente infinitas Mil y Una Noches. En algún poema ulterior diría:

Y que me imaginaba el Paraíso

bajo la especie de una biblioteca.

Séneca, en una de sus epístolas a Lucilo, se burlaba de un hombre que tenía una biblioteca de cien volúmenes. En el curso de mi larga vida creo no haber leído cien volúmenes, pero he hojeado algunos más.

Ante todo, enciclopedias, que desde Plinio a Brockhaus, pasando por Isidoro de Sevilla, por Diderot y por la undécima edición de la Británica, cuyos lomos dorados imagino en la inmóvil penumbra de la ceguera, son, para un hombre ocioso y curioso, el más deleitable de los géneros literarios.

Las bibliotecas son la memoria de la humanidad. Una memoria infame, ha dicho Shaw. Pero con ella erigiremos un porvenir que se parezca, siquiera un poco, a nuestra esperanza.

La biblioteca de mi padre

Jorge Luis Borges

El Correo de la UNESCO

Febrero 1985 – Año XXXVIII

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Textos y notas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s